Quien responde «ya voy» no va hasta que lo vuelvan a llamar.

Siempre que alguien use esta frase, indirectamente va a estar mintiendo. ¿Por qué cuando alguien nos llama y decimos «ya voy», nunca es ya?

Otra lectura que se puede hacer es: te escuché, pero te digo «ya voy» para que sepas que te escuché y no me llames más. O por lo menos por un rato, hasta que me vuelvas a llamar.

Esta respuesta le gana unos minutos más a lo que estamos haciendo. Ya sea la tv, la computadora, un libro, etc. Quizás es automático, hasta inconsciente. Va a la cola de tareas. Como una especie de snooze.

Una duda que me surge, que alguna vez he intentado y no me salió. ¿Se puede decir «ya voy» tantas veces hasta lograr que el otro se olvide por completo que nos está solicitando?

Frente al enfado o reproche, los más peligrosos son los que se defienden con el argumento «no te escuché». Y ahí se pone difícil porque nunca vas a saber si está mintiendo, es casi incomprobable. El argumento, además de sencillo, es bueno. Porque no solo pone en falta al que llama, por impaciente e intolerante, sino que paradójicamente lo vuelve casi en un suplicante. Sin contar de la cantidad de tiempo que lleva perdiendo desde el primer llamado.

Un factor condicionante en la manera de responder al llamado, es cuando depende de quién sea que llame, por qué nos llama y para qué. No hace falta dar ejemplos, pero de manera inconsciente hacemos un reconocimiento del quién y el para qué de las cosas. Actúa una especie de filtro que mide desde «importante» hasta «tremenda boludez» para asistir a un llamado.

Habiendo terminado con este exhaustivo e innecesario análisis… te lo pregunto a vos, que estás del otro lado. Vos, que no vas. ¿Por qué no vas? ¿Cómo hay que llamarte para que dejes eso que te tiene tan ocupado?¿Cómo se le habla a esta persona tan amorosamente solicitada?

Pero bueno… para ser sinceros, todos estuvimos en los dos lados de está situación. A veces nos conviene, a veces no. Una vez una persona muy sabia me dijo, que cuando nos llamara, lo mejor de todo es, ya vengo. Alguien me llama.